¿Sabían ustedes que el fútbol necesita científicos? Sin embargo, la mayor parte de los equipos de fútbol de élite permanecen ajenos a las posibilidades que la ciencia les ofrece. El ejemplo paradigmático es el análisis del rendimiento de un jugador durante un partido. Sabemos cuántos metros recorre, con o sin balón, a qué velocidad se mueve, cuántos pases y recuperaciones realiza, o su posición en el campo mediante mapas de calor. Sin embargo, todos esos datos, números y estadísticas no siempre permiten deducir si su rendimiento ha sido el deseado o, en última instancia, en qué medida ha contribuido a la victoria o derrota de su equipo. ¿Por qué es tan difícil cuantificar de forma objetiva el rendimiento de un jugador de fútbol? Básicamente porque las acciones que realiza se basan en las interacciones tanto con sus compañeros de equipo como con los jugadores rivales. Es decir, no es posible comprender el rendimiento de un jugador sin tener en cuenta a todo el conjunto.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: Un científico en el banquillo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *