Se cree que las plumas de los dinosaurios no surgieron porque les facilitasen el vuelo. Las primeras utilidades que favorecieron su selección fueron, posiblemente, que ayudaban a mantener la temperatura corporal o servían como reclamo sexual. Después empezaron a ser el soporte para realizar modestos planeos y millones de años después el resultado de aquel proceso se observa en las aves que surcan los cielos. Una adaptación similar es la que sirve para volar a algunos humanos, en este caso con drogas.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: Por qué nuestros hijos podrían terminar heredando nuestros vicios

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