Sus descubrimientos en la estructura del ADN constituyen uno de los fundamentos de la floreciente biotecnología actual, una contribución galardonada con el Nobel de Fisiología y Medicina en 1993. Director de investigación de la empresa biotecnológica New England Biolabs, en Massachusetts (EE UU), el biólogo molecular británico Richard J. Roberts (1943), de origen obrero y que pudo estudiar gracias a las becas, es conocido por sus dardos a la industria farmacéutica y al movimiento antitransgénico. Expectante por lo que pueda ofrecer CRISPR, el revolucionario cortapega genético, Roberts es una de las caras visibles de la ciencia que respalda como gran esperanza contra el hambre la agricultura de precisión, basada en los organismos genéticamente modificados (OGM) y sin los problemas del cultivo tradicional.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: “Me parece criminal que se siga diciendo que los transgénicos son peligrosos”

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