M51, la Galaxia del Remolino, es uno de esos objetos que nunca nos cansamos de observar. Ya la había disfrutado ampliamente con el Dobson de 300 mm, dedicándole gran cantidad de tiempo, así como con otros instrumentos relativamente amplios. Así que decidí darle una oportunidad con el “pequeño” refractor NextStar 102 SLT. Me demostró, una vez más, que es un instrumento tremendamente versátil y que puede ser el instrumento principal de una observación sin ningún problema. De entrada se hizo evidente el gran disco de M51, con un núcleo intenso y redondeado, incluso con visión directa. Su compañera deslustrada, NGC 5195, se hacía patente como una tenue mancha pequeña a su lado, con su región central algo más brillante. Con el ocular Cronus de 7 mm decidí dedicarle algo más de tiempo, gracias a lo cual fueron haciendo acto de presencia los famosos brazos de la galaxia. Conseguí distinguir claramente dos de ellos, abrazando el núcleo en una llamativa espiral, siendo uno de ellos el que se continuaba hasta la pequeña lenticular NGC 5195, un puente celeste que se difuminaba rápidamente antes de llegar a su destino. Una débil estrella aparecía superpuesta con el disco de M51, en contacto con uno de sus brazos, y por más que lo intenté no conseguí sacar más detalles. Tampoco me quejo, intuir la presencia de los brazos era mi principal objetivo, e incluso bajo un cielo algo lechoso por las nubes altas el pequeño refractor no tuvo problemas para ello. Cada vez estoy más contento con este versátil tubo.

Escrito por: El nido del Astronomo
Articulo Original: M51 a través del NextStar 102 SLT

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