Es Miau. No es un gato, y tampoco un sacacorchos. Es una figura matemática; en concreto, es la superficie representada por la fórmula =0. Tres letras (estas misteriosas x, y, z del final del alfabeto), algunos números y una igualdad. La expresión evoca interminables clases en la escuela, cuando nos abandonaban a estos símbolos y enigmas que nos traían de cabeza. Pero más allá de nuestros recuerdos nostálgicos, esta combinación de letras y números contiene, de un modo aún desconocido para el lego, toda la información sobre la geometría, la curvatura, la ubicación de las puntas y de los ejes de la figura. El campo de las matemáticas que explica esta relación entre ecuaciones y figuras se llama geometría algebraica. Es un campo clásico, difícil y muy popular en la investigación actual. Hay todo un diccionario que hace equivaler las propiedades geométricas de las superficies con las propiedades algebraicas de las ecuaciones correspondientes. Se pueden calcular curvaturas, puntos de intersección, puntas, áreas, agujeros, pliegues, y muchas cosas más. Estos objetos matemáticos configuran todo un zoo, y sobre ellos hay una teoría enormemente estética y satisfactoria.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: Lo que sabemos de las superficies a través de sus puntos singulares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *