Un ratón vive tres años. Una rata, cuatro. Un jerbo, seis. Una chinchilla, 17. Una ardilla gris oriental, 24. Y un ratopín rasurado, 32 años. Son roedores emparentados, pero la diferente duración de sus vidas sugiere que los más viejos custodian el secreto de la longevidad. La bióloga Vera Gorbunova muestra un cuadro al óleo de 1546, pintado por el artista alemán Lucas Cranach el Viejo: La fuente de la juventud. El lienzo muestra a decenas de ancianos y enfermos arrastrados en carros y carretillas hasta una piscina de aguas sanadoras, de la que salen rejuvenecidos. “Mi trabajo es encontrar la fuente de la juventud”, afirma sin rodeos la científica.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: “La fuente de la juventud se esconde en el ratopín rasurado”

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