Para calcular cuántos afinadores de pianos podía haber en Chicago, Fermi razonó del siguiente modo: en Chicago viven unos cinco millones de personas; suponiendo que haya una media de dos personas por casa y un piano cada veinte casas, hay algo más de cien mil pianos, que, si se afinan una vez al año y si afinar un piano lleva un par de horas, darán trabajo a unos cien afinadores durante ocho horas diarias, cinco días a la semana. En el cálculo se parte de una serie de suposiciones poco precisas, pero verosímiles, y el resultado, aunque no sea -ni lo pretenda- exacto, es una primera aproximación aceptable, que nos da idea del orden de magnitud de la cantidad buscada: tras los sencillos cálculos de Fermi, no es razonable pensar que en Chicago haya (hubiera en aquella época) miles de afinadores de pianos, o solo una docena.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: La ecuación de Drake

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