En algunas zonas del desierto de Atacama (Chile), el más antiguo y seco de la Tierra, no llega la lluvia ni las nubes; está documentado que en algunos lugares no ha llovido en cuatrocientos años, y por eso los científicos lo declararon en 2003 análogo a Marte. Armando Azua-Bustos ha descubierto allí una microalga que vive sobre las telarañas a la entrada de una cueva costera, y otra en la profundidad de otra cueva que se alimenta de la neblina y es capaz de sobrevivir con el 0,1% de la luz que la mayoría de las plantas necesitan. “Como no tengo 2.500 millones de dólares para enviar mi propia sonda a Marte, estudio el lugar más marginal de la Tierra”, dijo sobre el escenario de las charlas TED en Vancouver, Canadá, donde participó hace unos días. El astrobiólogo está investigando la posibilidad de que un microorganismo encontrado en el subsuelo de Atacama pueda seguir activo en un estado “momificado”, quizás utilizando la radiación ultravioleta como fuente de energía. Si consigue confirmarlo, cambiaría nuestra manera de pensar sobre lo que es la vida.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: “En cinco años, como mucho, encontraremos evidencias de un planeta con vida fuera del Sistema Solar”

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