“Los ingredientes para la vida llegaron de fuera de la Tierra”, como puedes leer en Materia en una interesante entrevista con Luisa Lara, astrofísica y cazadora de cometas. El sueño de Arrhenius, la panspermia u origen extraterrestre de la vida, sigue por tanto vivo, aunque solo en una versión blanda: no es que la primera bacteria llegara aquí desde el espacio (panspermia dura), sino que se formó aquí con unos materiales químicos llegados del espacio (panspermia blanda). Científicamente no es lo mismo, pero filosóficamente tiene un alcance similar. La Tierra joven no era autónoma para generar vida. Los componentes esenciales de la biología, la lógica profunda de la química orgánica, nos llovieron del cielo. Puede considerarse una humillación a nuestra ruin parcela del cosmos, aunque también un vínculo que nos une al gran plan del universo, uno en el que somos un producto de las leyes de la naturaleza. Decida el lector si eso le consuela.Seguir leyendo.
Escrito por: El Pais Ciencia
Articulo Original: El sueño de Arrhenius sigue vivo

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